Aprendamos a Luchar

“Tu vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos.” 1 Samuel 17:45

Goliat representa los problemas que se levantan para impedir nuestro crecimiento espiritual. Pero David miraba a Goliat con los ojos de Dios, por eso nunca lo llamó “gigante”.

1. Los gigantes aparecen cuando menos esperamos (17:4-9). David fue para llevar una encomienda a sus hermanos y no para luchar con gigantes.

2. Los gigantes no desisten hasta que no los enfrentamos (17:16). Goliat humillaba al ejército de Israel “todo el día” y “todos los días” hasta que David lo enfrentó.

3. Dios usa nuestro pasado para enseñarnos a enfrentar a los gigantes (17:34-37). David no tuvo miedo de Goliat porque ya había enfrentado al oso y al león con la ayuda de Dios.

4. Dios no unge estrategias para enfrentar a los gigantes, ¡Él unge vidas! (17:38-40). Dios usó a David como él era y con lo que tenía en sus manos, sin espada y sin armadura.

5. Ningún gigante es más grande y poderoso que nuestro Dios (17:41-47). Goliat era un gigante, pero estaba solo. David era pequeño, pero estaba con Dios.

6. Algunos gigantes deben ser enfrentados “mano a mano”, pero otros “con la ayuda de los hermanos” (17:51-53). Después que David derrotó a Goliat, no podía enfrentar solo al ejército filisteo.

Desafío: ¿Cuál es tu gigante? ¡Enfréntalo hoy mismo! Y si necesitas ayuda, recuerda que hay muchos hermanos dispuestos para apuntar sus “ondas” contigo.

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- April 29th, 2020 at 12:39pm