Cuidado con el Activismo Cristiano

Jonás es un joven cristiano, sirve en una Iglesia ubicada a pasos de su casa. Él es dirigente de alabanza y trabaja activamente en la congregación, en especial con el grupo juvenil, es la mano derecha del Pastor de jóvenes. A pesar de “vivir” prácticamente en la iglesia, y estar rodeado de cristianos, reconoce ser un joven emocionalmente inestable, y dice que cada vez que se siente triste ora y canta alabanzas. Dice ser un buen cristiano por tener muchas responsabilidades en la Iglesia, siente que es importante en el reino de Dios. No ora mucho, y casi no lee su Biblia, por lo general hace devocionales; según él, su rutina de oración que no pasa de 10 minutos y los devocionales que muchas veces no duran ni 15  son suficientes y sumado a su servicio activo, se siente bien con Dios.

Luis es Pastor de jóvenes en una Iglesia numerosa y muy conocida en la ciudad por las obras de caridad y programas educativos y de servicio. Invierte mucho tiempo en su ministerio, ya que es a tiempo completo. El mismo tiene un programa de radio y también sale en la televisión, casi todos los días está fuera de su casa visitando personas, organizando actividades. Su trabajo en el ministerio lo mantiene encendido, según él, se siente muy bien con Dios. Como tiene muchas actividades, le cuesta llevar una rutina de oración y lectura de la Palabra, pero intenta al menos leer algún devocional todos los días. Tiene estudios teológicos, y considera que entiende muy bien el evangelio. Se siente seguro con todo lo que sabe y es eso lo que enseña.

Puede que te sientas identificado/a con alguno de estos personajes, ya que de alguna u otra manera son situaciones que muchos cristianos viven. El servicio y el cristianismo están fuertemente ligados, no obstante, ¿Cuánto tiempo sirves activamente y cuánto pasas con el Señor? ¿Cuánto tiempo del día dedicas a la lectura de la Biblia y a la oración?

¡LO MÁS IMPORTANTE!
Una vez leí que en algún momento preguntaron al famoso predicador Charles Spurgeon qué es más importante, orar o leer la Biblia y él respondió, ¿Qué es más importante, inhalar o exhalar? ¡Wow! Una respuesta que lo resume todo.

El servicio es muy importante, pero no lo más importante. Vivir conectados con Dios por medio de la oración y escudriñar las Escrituras deben encabezar nuestra lista de quehaceres diarios, no dejarlo en segundo plano o como una opción sino como un gran compromiso, responsabilidad, una obligación o llámalo como quieras y luego tu servicio en/a la iglesia.

¿QUÉ TANTO CONOCES A DIOS?
Me encanta la frase utilizada por Los Gedeones en la introducción del Nuevo Testamento que distribuyen gratuitamente: La Biblia contiene la mente de Dios, el estado del hombre. 

¿Cuánto crees que conoces a Dios?
¿Cuánto crees que te conoces a ti mismo/a?
¿Sabes lo que la Biblia dice de ti?

La única manera de acercarnos más a Dios es a través de la lectura de Su Palabra y la oración fervientemente de cada día. No creas que conoces mucho de Dios, no te engañes, escudriña tu Biblia y cada día lo conocerás más ¡No te conformes nunca!

¡MUCHO CUIDADO CON EL ACTIVISMO!
Sí, así mismo, mucho cuidado con el activismo intenso y la poca relación con Dios. A veces nos sentimos tan conformes con el servicio (sea cual fuere tu ministerio o servicio dentro de la iglesia) que nos olvidamos de buscar a Dios y cuando hablo de buscarlo me refiero a esa ¡Intensa búsqueda de conocerlo cada día más! 

El activismo nos mantiene “encendidos” pero no debemos fundamentar nuestro cristianismo en algo superficial y terrena: ¡es inadmisible decir que no tenemos tiempo de orar o leer la Biblia por causa de nuestro ministerio terrenal! Que nuestro servicio sea una expresión hermosa de nuestra relación sólida con Dios, no olvides que servimos porque somos salvos no para ser salvos.

¡Gracias Señor por esta libertad que tenemos de buscarte y adorarte! No permitas que nuestro activismo o servicio terrenal impida lo más importante, nuestra relación contigo.

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