Los Discípulos: Unidades Básicas de la Vida Cristiana (1/3)

SERIE DISCIPULADO (PRIMERA ENTREGA DE TRES) - ¡SER DISCÍPULOS NO ES UNA OPCIÓN!
Introducción
Tal como las células constituyen las unidades básicas para la vida física, el discípulo constituye la unidad básica, para el desarrollo de toda la vida cristiana y la expansión del reino de Dios, pero esto no se da a menos que las personas, consideradas seguidoras de Cristo, se identifiquen como discípulos y a la vez constituyan su rol complementario en la obra de Dios en el mundo.

Estructura de la vida cristiana
Toda persona que oiga la buena noticia de esperanza y salvación que ofrece Dios a la humanidad por medio de Cristo, en su maravilloso plan salvífico y entiende por convicción del Espíritu Santo, que es un pecador y se encuentra perdido a menos que reciba este perdón de pecados y salvación de Dios; empieza una nueva vida con nuevas prioridades y un cambio de cosmovisión total en todas las áreas de su vida.

Dinámica del discipulado
No precisamente se trata de tenerlo todo claro desde el principio, ni tampoco se trata de ser perfecto o muy maduro espiritualmente para vivir y promover la obediencia a la Palabra de Dios, de ahí que la dinámica del discipulado consiste en ser un aprendiz de las enseñanzas de Cristo, las que él dejó a los apóstoles y están impresas en la Biblia. ¿Pero a partir de esto que? Bueno ahí viene lo bueno y mejor lo que uno aprende y aplica a su vida no queda solo con el, debe ser transmitido con el ejemplo y la enseñanza.

1. Ser cristiano es ser un seguidor de Cristo
Un seguidor es alguien que se deja influenciar por las enseñanzas de su maestro, y quiere ser como Él, es más trata de imitarlo en todo, y es claro que probablemente no será posible en esta vida limitada y caída por el pecado, uno logre ser perfectamente igual a su maestro, pero sí que día a día se apasiona por seguir y aplicar sus enseñanzas y estas no son algo cargoso ni pesado al contrario es algo placentero.

2. Ser seguidor y aprendiz resulta en hacer más aprendices
El mandato de Cristo es preciso y contundente, vayan por todo el mundo y hagan más aprendices y seguidores míos; como lo son ustedes (Mateo 28:19 énfasis del autor). Es decir que no se puede hacer la diferencia de ninguna manera entre una persona que tan solo simpatice con la fe cristiana y otra que sea un verdadero discípulo. Hablar de discípulos es hablar de personas que han nacido de nuevo. El resultado que esto conlleva en cualquier contexto es hacer más discípulos en el formato de la vida diaria, espontáneamente.

Conclusión
La vida cristiana se caracteriza por una vida de discipulado permanente, en primera instancia porque uno asiente que es un pecador necesitado de la gracia salvadora que solo viene a uno por medio de creer, habiendo entendido la buena noticia del evangelio, y la convicción del Espíritu Santo sobre la necesidad espiritual que uno tiene.

A partir de ahí inicia lo que se denomina en términos técnicos, como proceso de santificación, que implica el conocimiento, luego el conocimiento que se lleva a la práctica y de ahí la práctica que lleva a la reproducción en más discípulos. Todo esto se da en el mismo proceso en el cual uno sigue siendo aprendiz a los pies de Jesús.

La Paz de Dios sea con todos vosotros. Amén

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