Cumpliendo la Gran Comisión sin salir del Vecindario, Tomo 2

Educación Indígena Urbana Integral: Cumpliendo la Gran Comisión sin salir del Vecindario, Tomo 2

El hecho de que las acciones hablan más fuerte que las palabras trasciende las culturas. Con una desafortunada frecuencia, muchos de los cristianos que visitan comunidades indígenas en Paraguay atropellan la autonomía de la comunidad o hacen promesas sin cumplir, y los habitantes de dichas comunidades se quedan convencidos de que todos los “juru’a” (no-indígenas) hablan de una forma, pero actúan de otra. Por esta razón varios líderes indígenas han cerrado las puertas de sus comunidades a los evangélicos.

Una obra ministerial que va a ser bien recibido por los Pueblos Originarios debe empezar con dos compromisos: a la transformación integral de la comunidad y a la demostración de ser una persona de confianza, de “py’a porã.”

En el primer tomo de este artículo se describieron en breve las comunidades de las etnias Ava Guaraní y Mbya Guaraní alrededor del área metropolitana de Asunción. En este tomo se tratan de algunas estrategias utilizadas por el programa de Educación Indígena Urbana Integral de la Organización Ñandutí.

Por mucho que los integrantes de Ñandutí reconozcan el poder de Dios en abrir las puertas a las comunidades indígenas urbanas, en la implementación de estrategias que vienen de la academia tanto como del campo se han visto resultados positivos como la confianza relacional, mejoramientos de la calidad de vida, y oportunidades para compartir el mensaje “que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo” (Romanos 10:13).

La esperanza de la Organización Ñandutí es ver a una comunidad transformada integralmente, lo que incluye la parte espiritual tanto como una salida de la pobreza económica que aflige a la mayoría de las comunidades urbanas de los Ava y Mbya. A través de las actividades educativas realizadas por los obreros de Ñandutí como el apoyo escolar y las clases de alfabetización la comunidad observa que ellos realmente trabajan para su bien. Este genera confianza, lo cual es un requisito para compartir las buenas nuevas de Jesús con los Ava y Mbya. El desarrollo de una relación de confianza entre los obreros y la comunidad aumenta la probabilidad de que no solo la presencia de los obreros sea bienvenida sino también la cosmovisión bíblica. Una instantánea y verbal presentación del evangelio no tiene tanto poder persuasivo para una comunidad indígena sin una continua demostración tangible del amor de Jesús.

Sobre tiempo se crea lo que Davis llama una "situación de alto contexto." Es decir, el mensaje verbal de los obreros tiene valor solamente en el contexto de una relación de confianza y cuando se concuerda con sus acciones y la comunicación no-verbal. Davis agrega: "Es mucho más probable que las personas hagan un cambio en una situación de alto contexto."[1] Mientras las actividades educativas de la Organización Ñandutí mantienen abiertas las puertas a las comunidades, el desarrollo de relaciones y la creación de situaciones de alto contexto aumentan la posibilidad de que los habitantes decidan seguir a Jesucristo.

 La interacción cercana y regular con los miembros de la comunidad crea amistades. Dentro de poco los obreros de Ñandutí dejan de ser personas extrañas en las comunidades indígenas. Con oración y a través de conversaciones espirituales, los obreros comienzan a comprender las creencias, las historias y el interés potencial de las personas en las enseñanzas bíblicas. Luego, se encontrarán pistas sobre cómo presentar el evangelio personalmente. Hybels sugiere que los cristianos deben conducir el evangelismo "viviendo en 3D," lo que consiste en tres pasos: “Desarrolle amistades, participando en la vida de las personas que los rodean; Descubra historias, antes de compartir su propia historia y la historia redentora de Dios; Discernir los próximos pasos, siguiendo la dirección del Espíritu Santo."[2] Se entiende que la "dirección del Espíritu Santo" siempre será evidente por su conformidad con principios bíblicos y por la presencia de frutos como “amor, gozo, paz, paciencia, y benignidad” (Gálatas 5:22). Más bien, el Espíritu Santo puede dar dirección clara a través de una planificación cuidadosa de una estrategia evangelística que cuenta con la participación de algunos representantes de la etnia tanto como de asesores de un ministerio intercultural como la Organización Ñandutí.
 
   [1] Charles A. Davis, Making Disciples across Cultures (Downers Grove: InterVarsity, 2015), 117.
   [2] Bill Hybels, Just Walk Across the Room (Grand Rapids: Zondervan, 2006), 60.

Related Posts

No Comments